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Al creador de Gran Hermano en el mundo, John de Mol en una visita a la Argentina le preguntaron cuál era el límite ético de Big Brother. El casting –respondió-. "Hay que elegir a la gente correcta. Solo incorporamos a la gente que sabemos que puede afrontar las consecuencias. Cuando sentimos que podemos dañar a alguien no lo hacemo". Del otro lado están los productores del equipo de Telefe, donde se emite el programa, que aciertan con lo dicho del autor.
Por otra parte, tenemos a 5 ex participantes de Gran Hermano que iniciaron acciones judiciales contra el canal por daños y perjuicios a causa de la manipulación psicológica a la que habrían sido sometidos. Tamara Paganini, la segunda finalista del primer programa emitido en el 2001, dice que "se sintió perjudicada por la difusión que hizo Telefe del video hot en el que se veía bailando en el caño". Además esta el caso de la cuarta expulsada Verónica Zanzul que añade que "sufrió
una profunda depresión después de salir del programa y tuvo varios intentos de suicidio". Estas chicas y tres más, perma-necen en juicio. Mientras tanto, quien salió a la calle a pedir justicia y venganza fue la ex jefa de psicólogos, Maria Inés Chaves Paz, denunciando que se ignoró su consejo al incluír participantes emocionalmente inestables. Todo este escándalo mediático, esta sostenido por conveniencias econó-micas, ya que el punto de partida era elegir a personas con dificultades psicológicas, dejando de lado el respeto a la vida privada y exponiendo sus problemas a beneficios enteramente marketinados.
La televisión busca "entretener e idiotizar" como dice Umberto Eco quien hace referencia que la programación televisiva necesita satisfacer las necesidades del consumidor que llega a su casa y lo único que quiere es divertirse. No nos olvidemos del conductor, Jorge Rial, que también tiene un programa por America donde sigue minuto a minuto lo que sucede dentro y fuera de la casa. Funciona como mediador y se mete en todas las discusiones y conflictos de la farándula, pero a su vez utiliza su programa para adelantar las noticias. Ahora parece ser, que todos se manejan con los mensajitos de textos y las llamadas telefónicas, el sentido del juego es estar informado para poder ganar un premio en pesos y esto a la gente le llama la atención. Dejemos de ver estos modelos televisivos que achatan y no abren la mente, sepan elegir o apaguen
una profunda depresión después de salir del programa y tuvo varios intentos de suicidio". Estas chicas y tres más, perma-necen en juicio. Mientras tanto, quien salió a la calle a pedir justicia y venganza fue la ex jefa de psicólogos, Maria Inés Chaves Paz, denunciando que se ignoró su consejo al incluír participantes emocionalmente inestables. Todo este escándalo mediático, esta sostenido por conveniencias econó-micas, ya que el punto de partida era elegir a personas con dificultades psicológicas, dejando de lado el respeto a la vida privada y exponiendo sus problemas a beneficios enteramente marketinados.
La televisión busca "entretener e idiotizar" como dice Umberto Eco quien hace referencia que la programación televisiva necesita satisfacer las necesidades del consumidor que llega a su casa y lo único que quiere es divertirse. No nos olvidemos del conductor, Jorge Rial, que también tiene un programa por America donde sigue minuto a minuto lo que sucede dentro y fuera de la casa. Funciona como mediador y se mete en todas las discusiones y conflictos de la farándula, pero a su vez utiliza su programa para adelantar las noticias. Ahora parece ser, que todos se manejan con los mensajitos de textos y las llamadas telefónicas, el sentido del juego es estar informado para poder ganar un premio en pesos y esto a la gente le llama la atención. Dejemos de ver estos modelos televisivos que achatan y no abren la mente, sepan elegir o apaguen
una profunda depresión después de salir del programa y tuvo varios intentos de suicidio". Estas chicas y tres más, perma-necen en juicio. Mientras tanto, quien salió a la calle a pedir justicia y venganza fue la ex jefa de psicólogos, Maria Inés Chaves Paz, denunciando que se ignoró su consejo al incluír participantes emocionalmente inestables. Todo este escándalo mediático, esta sostenido por conveniencias econó-micas, ya que el punto de partida era elegir a personas con dificultades psicológicas, dejando de lado el respeto a la vida privada y exponiendo sus problemas a beneficios enteramente marketinados.
La televisión busca "entretener e idiotizar" como dice Umberto Eco quien hace referencia que la programación televisiva necesita satisfacer las necesidades del consumidor que llega a su casa y lo único que quiere es divertirse. No nos olvidemos del conductor, Jorge Rial, que también tiene un programa por America donde sigue minuto a minuto lo que sucede dentro y fuera de la casa. Funciona como mediador y se mete en todas las discusiones y conflictos de la farándula, pero a su vez utiliza su programa para adelantar las noticias. Ahora parece ser, que todos se manejan con los mensajitos de textos y las llamadas telefónicas, el sentido del juego es estar informado para poder ganar un premio en pesos y esto a la gente le llama la atención. Dejemos de ver estos modelos televisivos que achatan y no abren la mente, sepan elegir o apaguen
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